martes, 3 de julio de 2012

PARTE 77.TE PERDONO.



... Allí estaba L, de pie, detrás de la puerta, mirándome fijamente a los ojos.

-M...- dijo. -Pasa, ¿quieres tomar algo?

Yo negué con la cabeza. Y L continuó hablando.

-Así que ¿estáis juntos?

-Si.

Se creó un silencio en la habitación que podía cortarse con la más pequeñas de las sonrisas.

Respiré hondamente y entonces dije:

-Quería venir para zanjar el tema, me fui corriendo de tu casa la última vez que estuve aquí. Vengo para despedirme. Para desaparecer de tu vida definitivamente. Pero antes quería decirte que te perdono. Te perdono L, por todo lo que fuimos, por todo lo que te quise y por todo lo que tu me quisiste. Se que las personas pueden cometer errores, tu lo has hecho. -Pude ver cómo los ojos se le iluminaban, se acercó a mi y me miró a los ojos, entonces me di cuenta de sus intenciones. -Pero no te equivoques, el perdonarte no significa que vaya a haber ningún tipo de relación entre nosotros.

-M...

-No, L, déjame hablar. Podría hacer lo que mi corazón dice que haga, odiarte el resto de mi vida, hacer que vivas con el peso de lo que me has hecho eternamente. Pero mi cabeza no deja que te sientas así. T me ha protegido todo este tiempo, ha cuidado de mi, y como tu hiciste en un principio, me ha recompuesto. Por eso me iré ahora mismo. Por que a cada paso que doy, me doy mas cuenta de lo fuera que estas en mi vida. Así que me voy.

Nos pusimos de pie. Para despedirnos. L puso su mano en mi brazo, y  me dijo:

-De verdad que lo siento M, sabes que te quiero, te quiero tanto que mi corazón se desgarra cada vez que me miras. Entiendo tu posición. Pero no quiero que te vayas de mi lado.

-Es lo único que puedo hacer. Mucha suerte con tu vida L, de verdad.

Le quite la mano de mi brazo, el la apretó fuerte, como evitando , que yo me alejara.

-Tengo que irme.

Y salí de su casa, bajé las escaleras del edificio y salí a la calle. Cuando alcé la vista a la acera de enfrente, allí estaba T. Esperándome. Cruce corriendo, y le besé. T no me preguntó que tal me había ido, porque se lo imaginaba. Simplemente me abrazó, me besó la frente, y comenzamos a caminar...

No hay comentarios:

Publicar un comentario