viernes, 26 de abril de 2013
PARTE 112.MILAGRO
... El reencuentro de L con su familia fue algo mágico, no se dijeron apenas nada. La familia era como una extensión de cada uno. Y cuando L me presentó, me sentí uno mas.
Los padres y los hermanos de T vivían en un ático con vistas a Central Park, era una familia adinerada, pero eso lo sabía, y no hacía otra cosa que alejarme de L.
Fuimos a una galería propiedad de los padres de L, donde había un artista que pintaba sobre un gran lienzo un autorretrato. Se movía rápido y sin dudar. Estaba pensando en qué sentiría en ese momento, para hacer un autorretrato tan oscuro pero fuerte.
Estaba sola, admirando lo que hacía, cuando L vi por el rabillo del ojo que L se acercaba a mi.
-El chico de Central Park, -dije.
-La princesa sin su vestido,- respondió L.
-Increíble, ¿verdad?- dije.- Todo artista tiene una historia, ¿sabes?
-¿Y cuál supones que es su historia?
... Me quedé pensando un momento, hasta que finalmente, dejé d e mirar a L, para mirar al artista, entonces dije:
-El está... enfadado, es oscuro. No se siente seguro y no sabe muy bien qué hacer al respecto. Yo creo que desearía controlar sus impulsos, sus demonios, en lugar de que ellos le controlen a él.
Pude notar como L se ponía tenso. Cuando le miré vi que las lágrimas se le agolpaban en los ojos. Pero miré de nuevo al frente y proseguí:
-Está... perdido. Solo... O quizá se siente triste esta noche, o haya bebido... Lo siento, cuando me concentro mucho en algo comienzo a divagar y...
-No. - Dijo L tajante y con lágrimas en los ojos. - Creo que tenías razón al principio. Está perdido, y aunque está rodeado de gente se siente solo. Pero la ayuda que necesita está junto a él.
En ese momento me di cuenta de que L se sentía identificado con mis palabras. Se disculpó y salió rápidamente de la galería. Yo le seguí.
Fuera hacía calor, y L estaba de pie, fumando un cigarrillo y con la mano en la frente, pensando.
-Olvidé lo mucho que me gusta esta ciudad.
-Yo no lo he hecho,- dije. - Todo lo que aquí has vivido...
L no dijo nada, así que le pregunté:
-¿En qué estás pensando?
-Toda mi vida he vivido aquí lleno de caprichos, de todo lo que quería. Cuando me fui a Paris escapando de mi horrible final con Anna, decidí que iba a dejar NY atrás. Para nunca más volver. Su traición me hizo mucho daño, me hizo sentir débil. Y odiaba esa sensación. Esta ciudad fue mi hogar, mi casa durante mucho tiempo. Y ahora nada es igual, todo ha cambiado. Pero te he ganado a ti. Hubo un tiempo en el que yo era el rey de esta ciudad. Era respetado y querido. Pero ahora, no tengo nada, excepto a ti. M, eres el mejor de los regalos que la vida me ha dado. Y estaré te agradecido eternamente por todo lo que estas haciendo por mi. TE QUIERO.
Miré a L y comprendí que el amor no era algo que se elige, que se busca , sino que es aquello que se encuentra en detalles tan pequeños como ese. Quería a L tanto que me dolía, y esperaba estar siempre junto a él.
....
En ese mismo momento sonó mi móvil. Tenía un mensaje de voz, Al escucharlo me quedé fría, era la voz de T. Que querría esta vez...
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