domingo, 3 de noviembre de 2013

PARTE 137.CUANDO ESTA CIUDAD ME CONSUME



... Lo pasamos muy muy bien. Estuvimos recordando momentos de la facultad, hablando de amigos que teníamos en común. Después fuimos a una cervecería que había muy cerca de casa.

-Me encanta este sitio,- dijo A. -Puede que sea el lugar que más me relaja de toda la ciudad.

A dejó que entráramos todos, y yo entré justo antes de él. Resbalé con el suelo y resbalé, en ese momento A me cogió y nuestras caras quedaron muy cerca.

Fue la primera vez en mucho tiempo que sentí ganas de besar a alguien a quien no conocía lo suficiente, pero me puse de pie rápidamente, le di las gracias gentilmente, y entré a la cervecería.

Ahora entendía lo que decía. Era una cervecería que parecía una biblioteca. Todo estaba lleno de libros fotos y lámparas.

-Aquí vengo a relajarme cuando esta ciudad me consume. -Dijo A.

Todos pasamos una noche deliciosa. Llena de risas. Cuando llegó la hora de despedirnos, todas mis amigas vinieron a casa, y los chicos se fueron a dormir a casa de A, que estaba en el mismo rellano de la mía. Cuando estaba cerrando la puerta, A se acercó a mi y me dijo:

-Que descanses. Me ha gustado mucho conocerte. Si cualquier día necesitas algo. Aquí estoy.

-Gracias.

A me sonrió y momentos después yo cerré la puerta.

Era la primera vez en mucho tiempo que sentía algo que no fuera pena ni dolor en mi interior...

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