martes, 28 de febrero de 2012
PARTE 19.LA VIDA PUEDE SER MARAVILLOSA.
... Situación: 10 pm de una preciosa noche de julio. T conducía el coche en dirección a casa, después de un maravilloso día en nuestra playa, viendo el atardecer.
En ese momento, mientras yo miraba como conducía, miré el ramito de lavanda que me había comprado ese tarde.
No dijimos ni una palabra en los 30 minutos de trayecto. Disfrutábamos de los silencio y del paisaje. Habíamos decidido retomar nuestra relación, pero sin ponerle ninguna etiqueta. Podíamos ser todo lo que quisiéramos. Sin ningún tipo de problema. Sin ningún J que rondara por nuestras vidas.
El coche paró frente a mi portal. T se bajó de él para darme mis bolsas. Le invité a pasar, pero declinó la oferta.
-Otro día me dijo.
Y no le di ninguna importancia.
Fue entonces cuando me dio las bolsas, me besó en los labios y se metió en el coche. Me quedé mirando para él, viendo como se alejaba.
También pude ver como un coche polo azul marino que estaba estacionado en la acera de enfrente de mi portal arrancaba, alejándose muy despacio en dirección contraria a T. Me di la vuelta y entré al portal, fue cuando noté unos ojos posándose en mi espalda, alejándose bajo las luces de la ciudad.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario