miércoles, 1 de mayo de 2013

PARTE 120.¿ESTÁS DE BROMA NO?



...-Quiero que me expliques que te pasa, que tienes contra mi. Qué te he hecho para que me trates como si fuera tu enemigo. Primero me quitaste a L, lo intentaste al menos. Y cuando me doy la vuelta, me quitas a T.

-Simplemente me gustan, y siento decirte que fuiste tu la persona que se llevó a L de mi lado.

-¿Estás de broma no? L escapó de NY por tu culpa, le destrozaste, y se fue a París buscando algo nuevo, un cambio de vida. Y en cuanto te enteraste de que yo estaba con el, te entrometiste. Dime la verdad. ¿Pasó algo cuando él y yo estábamos juntos?

Anna se quedó pensando un momento. después dijo:

-No. No pasó nada, lo dije para separaros, yo no era nada ni nadie en NY sin él, y tendría que empezar de cero.

Me enfadé tanto que casi le tiro el café ardiendo a la cara.

-Eres una zorra sin escrúpulos, y quiero que sepas que estarás sola. En lo que a L y T se refiere, eres aire. No te quieren. Ninguno de los dos. Así que alejare de ellos.

La cara de Anna se encendió, y dijo:

-No te permito que me hables así y y menos tratándose de T. L ya está fuera de mi vida, y se que no quiere nada de mi, Phillip me lo dejo muy claro. Pero T... Cuando te fuiste de NY dejando a T aquí... fui su apoyo, porque cambió, dejó de ser él. Y tu escapaste de aquí sin mirar atrás. Me utilizaste para poder volver con J y no sentirte culpable. No son de tu propiedad. Y aunque no quiera a T, estaré con el.

-Me voy, es todo cuanto quería saber: Eres una trepadora sin escrúpulos, y aunque tu no te lo creas, te quedarás sola. Tan sola, que te dolerá. Y así sentirás lo que L, T y yo sentimos por tu culpa.

Me puse de pie, dejando sobre la mesa tres dólares.

Estaba contenta, sabía que T y L me querían, pero me sentí muy culpable. Y camino de casa de L, las lágrimas comenzaron a bajar por mis mejillas.

”Por mucho que te esfuerces, por buenas que sean tus intenciones. Cometerás errores, harás daño, te lo harán a ti y si quieres recuperarte sólo puedes decir una cosa: te perdono. Perdonar y olvidar, es lo que dicen. Es un buen consejo, pero no es muy práctico. Cuando alguien nos hiere deseamos herirle. Cuando alguien nos trata mal queremos tener razón. Sin perdón las cuentas pendientes no se saldan, las viejas heridas no cicatrizan. Lo máximo que podemos esperar es que algún día tengamos la suerte de olvidar.” 

Así que caminé mas rápido, necesitaba hablar con  L y con T. Debía perdonar, pero también debía pedir perdón...

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