...Entré por la puerta del piso de L secándose las lágrimas. L estaba allí, y T no tardó en aparecer.
-Acabo de estar con Anna, y quería pediros perdón a los dos. Por todo lo que os he hecho. No he jugado por vosotros, eso lo puedo decir, al contrario que Anna. Me voy a ir un tiempo. A mi casa, a pensar, necesito estar con los míos, ver a mis amigas, descansar de todo esto.
L se quedó pálido. En realidad no se merecía nada de esto.
-Te acompañaré...- me dijo L. Si, pensé, será mejor que venga conmigo.
-L, te quiero, muchísimo, esto no es un pensar a quien elijo de los dos. Te elijo a ti, estoy contigo - Miré a T y proseguí.- T, sabes lo que siento por ti. Y sabes que lo que vivimos se merece algo más que un final como el que tuvimos. Pero L me dio paz en tiempos de guerra. Y le adoro. Así que me voy a casa unos días a desconectar, pero volveré, y vendré a verte T, lo prometo, Estaré aquí para lo que quieras. Pero ahora me iré a casa, con L.
L me miró y dijo:
-Yo, creía, yo...
-Es mejor que no vaya sola. Es mejor que vayamos juntos. ¿No?. Que conozcas mi ambiente. Me conozcas mejor, ayudame a hacer las maletas, por favor.
Los tres nos levantamos, L y T se dieron la mano. Y L se fue a su cuarto a hacer las maletas. Yo acompañé a T hasta la puerta de casa.
-Supongo que esto es un hasta luego , ¿no?
-Si, -le respondí.- Nos veremos pronto T.
-Te quiero muchísimo, pero eso ya lo sabes.
-Lo se, pero no es suficiente. -Dije.
T se acercó y me besó la frente.
-Hasta pronto M...
-Hasta pronto T...
No hay comentarios:
Publicar un comentario