miércoles, 18 de abril de 2012
PARTE 41.COMO YO TE QUIERO
... T y yo estuvimos unos minutos mirándonos el uno al otro sin decir nada. Por mi cabeza pasaron mil cosas. Y pude ver en sus ojos que él tenía la misma sensación. Ninguno de los dos dijo nada, hasta que me quedé dormida.
Unas horas mas tarde abrí los ojos. Y T me observaba, con ojos expectantes.
-Puedes contestarme a unas preguntas que han rondado por mi cabeza estos últimos meses?- me dijo T.
-Que quieres saber, -contesté.
-¿En qué momento de la vida tú y yo nos separaremos para no volver a vernos jamás? ¿Cuando se terminará todo esto? ¿Cuándo dejaré de sentir todo lo que siento por ti? ¿Cuando decidirás abandonarme definitivamente?
No supe que responder. Así que esperé a que T volviera a decir algo.
-¿Acaso no nos merecemos un final feliz? ¿A caso no nacimos para estar juntos? ¿Nunca te has planteado la existencia de un alma gemela?
Cogí aire para contestar a una de esas preguntas, pero, no se cómo, comencé a decirle todo lo que me estaba guardando en mi interior.
-Ahora mismo no sé nada. Solamente se que L ha estado ahí desde que nos conocimos en París. Me aporta calma, tranquilidad, compañía y ningún lío. He venido hasta aquí para que tu no te sintieras sólo. He venido con L y volveré a París con él. No pienso estropear lo que él y yo tenemos. No volveré a desaprovechar una oportunidad como hace meses hice contigo. Porque no podré soportarlo. No podré soportar otra pérdida. Mi corazón y mi mente no lo soportarían.También tengo muy claro que lo que tenemos L y yo es algo mágico y especial. Sin celos. Conoce la historia de J, conoce el daño que me hizo, y al contrario que tú, no me echa nada en cara. No es rencoroso.
J se quedó mirando mis profundos ojos azules unos instantes, hasta que dijo:
-Si tanto le quieres, ¿por qué estas aquí entonces?
- Porque siempre estaré enamorada de ti, eres el amor de mi vida. Eso lo tengo muy claro. Pero también tengo claro que no podemos estar juntos. Es fácil querernos cuando todo va a nuestro favor, pero no sabemos querernos en situaciones adversas . Y no puedo querer cien por cien a alguien que a mi no me quiere un cien por cien.
Me quedé callada, y no pude evitar mirar sus labios, esos labios que tanto me gustaban. T se dio cuenta, y aprovechó la oportunidad. Estiró el cuello y me besó. Después de todo lo que acabábamos de hablar. Me di cuenta que T estaba haciendo aquello para que yo me enfadara y me fuera lejos de él. Para que yo viviera mi vida.
Pero aún dándome cuenta de la situación, le devolví el beso con todo mi corazón, aprovechándome también de esa situación.
Lo que no me esperaba era sentir la felicidad que en ese momento recorrió todo mi cuerpo.
-Te quiero mucho M, y se que no podemos tener un futuro juntos. Pero...
En ese momento me miró a los ojos de nuevo y me preguntó:
-¿Cambiaría algo si te dijera que nadie te va a querer tanto como yo te quiero?...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario