Me desperté sobresaltada en mitad de la noche. Había tenido una pesadilla. Estaba rodeada de gente a la que conocía, vi a T, vi a L, incluso pude ver a J. Pero no podían ni verme ni o irme. Yo pedía ayuda a gritos, los podía tocar, los podía abrazar, pero ellos no sentían nada. Ni siquiera sentían mi presencia.
No podía dormirme, así que encendí un cigarrillo y me senté junto a la ventana, a observar cómo París dormia.
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La mañana siguiente, me sentía triste y sola. Por lo que fui a ver si T había llegado ya de Tailandia. Subí las escaleras de su casa y llamé a la puerta.
No hubo contestación.
Por lo que saqué un papel y un bolígrafo y comencé a escribir:
"He venido a ver si ya habías llegado de Tailandia.
M"
Doblé el papel y lo metí por debajo de la puerta. Y bajé las escaleras de su edificio muy despacio, como esperando a que la puerta se abriera y T volviera a mi.
Pero no fue así. Salí del portal, y caminé muy despacio hasta casa.
Fue entonces cuando comenzó a llover.

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