viernes, 29 de marzo de 2013

PARTE 106.STAY


... No sabía que pensar, no sabía sí llamar a T, perono tenía derecho a nada. Y estaba viviendo en casa de L, así que el podía hacer lo que le diera la gana, pero Anna...

Deja de pensar , y duerme, me dije a mi misma. 

.......

Una semana después, seguía en casa de L. Y la verdad, me sentía sola, muy sola. Necesitaba a alguien a mi lado. L ya no se fijaba en mi como algo más, o al menos eso pensaba yo.

Cuando cenábamos, íbamos a hacer la compra, a tomar una copa. Lo que fuera. L se fijaba en otras chicas, ya que yo le habría dejado claro que no quería nada.

Pero el problema ahora era yo: L había ganado peso y volvía a tener sus esculpidos músculos.

Y yo no hacía más que pensar en el como algo más.

....

Una noche, habíamos estado de copas, pero L ya estaba en su cuarto, y yo en el mío. Y yo no hacia mas que pensar en nosotros, como algo más. Me estaba volviendo loca, necesitaba a alguien a mi lado. A alguien como T. Que siempre me había respetado, aunque yo hubiera dudado de él.

Me levanté rápido de la cama, me mire en el espejo. Llevaba puesto un pijama corto (camiseta de tirantes y pantalon corto), de seda granate de Topshop. Tenía el pelo un poco revuelto, así que me peiné. Estaba muy guapa (todo hay que decirlo).

Así qué salí de mi cuarto poniéndome el batín de seda a juego del pijama, piqué en la puerta de su cuarto, y esperé.

L abrió la puerta, con cara de extrañado, y me dijo:

-¿Estás bien, pasa algo?

Me quedé mirando hacia el, hacia mucho tiempo que quería besarle, pero no sabía como iba a reaccionar él.

L se dio cuenta de lo que yo quería. Y yo me di cuenta de que el también lo deseaba.

Me miro a los ojos, dio un paso hacia mi, me atrajo junto a su cuerpo y me besó. Yo le devolví el beso con unas ganas tremendas. L me cogió en sus cuellos, y cerró la puerta.

Los dos estábamos temblando, de los nervios, la emoción y las ganas que teníamos de estar así.

Me llevo a la cama y me recostó suavemente.

-Te prometo, que nunca te haré daño, y nunca dejare que te vayas de mi lado. Nunca.- Me susurró
Y me besó de una manera pasional, de una manera desconocida para nosotros.

Y después, no dejamos llevar....

....Horas mas tarde, estábamos los dos abrazados, en la cama.

-No te vayas de mi lado, QUEDATE, te haré feliz. -Me dijo mientras me acariciaba la espalda.

Me recosté un poco, le miré a los ojos, le di un beso y le dije:

-Intentémoslo, nos tenemos que dar la oportunidad de ser felices.

-Prométemelo- Dijo L.

-Te lo prometo,- contesté...


No hay comentarios:

Publicar un comentario