... Parecíamos dos niños de 16 años. Ibamos juntos a la facultad, de compras, hacíamos planes que nunca habíamos hechos. Y no nos cansábamos de estar juntos. Solo pensábamos el uno en el otro. Nada más. Nadie más.
En ese momento estaba en la calle, esperando a L. Tenía miedo. Mucho miedo. Pensaba negativamente, porque aprendía de todo lo que había pasado. Cuando se atisba un rato de felicidad siempre hay alguien que quiere destruirla.
Fue entonces cuando vi que L venía hacia mi.
Todas las dudas desaparecieron. Estaba con L. Eso era todo lo q importaba
No hay comentarios:
Publicar un comentario