lunes, 18 de marzo de 2013

PARTE 99.NO ME DEJES SOLO


... La sala estaba hasta arriba de gente, y mi mirada sólo buscaba a L. Por mas que mirara sólo veía caras de desconocidos. Estaba nerviosa, no sabía que decir, y no sabía como iba a reaccionar L. De pronto vi a Phillip, que me hizo un gesto con la mirada y movió la cabeza señalando dónde se encontraba L. Seguí esa dirección, hasta que vi a un grupo de gente rodeando a L. Estaban Phillip, que se acababa de unir, sus amigos de la facultad, Anna, y sus amigos del colegio. 

Cuando me vio, L se puso de pie, y se acercó a mi caminando a paso ligero, tenía la cara desencajada por el dolor de la pérdida de su hermana. Al principio, creí que me iba a echar o se iba a enfadar conmigo. Pero cuando estaba a un metro de mi, L se quedó parado , sin moverse, mirándome con ojos rotos, sin vida. Le abracé fuerte, y el comenzó a llorar, devolviendo el abrazo.

-Todo va a estar bien, todo va a estar bien- Le dije mientras le abrazaba y le acariciaba el pelo. - Estoy aquí, tranquilo.

-M... yo , ayer, mi hermana...-L no conseguía decir nada con sentido. Phillip se acercó a nosotros y nos sacó fuera de esa sala, para que pudiéramos hablar sin todos esos ojos mirándonos.

Phillip nos metió en un cuarto en el que casi no había muebles. Una mesa, unas sillas, un jarrón y un cenicero.

Saqué dos cigarrillos, al ver que L no podía decir nada. Le ofrecí uno, el lo cogió y esperó a que yo le ofreciera el mechero. Encendió el cigarrillo y se quedó en silencio.

Lo que estaba viendo en ese momento era la imagen más desesperanzada que había visto nunca. Me entraron ganas de llorar, pero no quería que  L me viera así. Me levanté y me acerqué a la ventana. NY atardecía bajo nuestros pies. Pensé en qué poder decirle. Cogí aire, me di la vuelta, vi que no me miraba, así que le dije:

-L.

Él levantó la vista, me miró y entonces continué:

-Esto es una mierda, lo sé, y se que no tengo derecho a estar aquí, después de todo lo que te dije en esa fiesta. Pero necesitaba verte, y ver como estabas, ver si podía hacer algo. Dime lo que quieras y lo haré, lo haré por ti.

-No quiero que me dejes solo. Quiero que te quedes a mi lado. Hoy al menos. No quiero estar rodado de tanta gente si tú no estás a mi lado.

Me acerqué a L, esperé a mirarle antes de darle un abrazo. L comenzó a llorar. Dejé de abrazarle, le sonreí y le dije:

-Tranquilo. Estoy aquí, contigo. Me quedaré contigo...


No hay comentarios:

Publicar un comentario