domingo, 13 de mayo de 2012
PARTE 51.UN NUEVO COMIENZO
...Cogí un taxi, y fui directa al aeropuerto Charles de Gaulle a buscar a L. Compré una revista, ya que el vuelo se había atrasado. Media hora después, pude ver a L de lejos, caminando con su bolsa de mano, sus pantalones vaqueros, y la camisa que le había regalado por su cumpleaños meses atrás. Llevaba puestas sus gafas de sol. Parecía un modelo. La gente se daba la vuelta a mirarle, irradiaba luminosidad, y en cuanto me vio, sonrió con una de esas sonrisas suyas que paraban el tiempo y ponían mi mundo patas arriba.
Corrí entre la gente y me lancé a su brazos. Me abrazó muy fuerte y me dijo:
-No quiero pasar mas tiempo sin ti. La próxima vez, te vienes conmigo.
-Claro que si.-dije yo riendome.
Me abrazó, y caminamos juntos de vuelta a casa, fue en ese momento cuando recordé cómo le había conocido. Cómo había conocido a L.
Meses antes, estaba subiendo las escaleras para llegar al ático cargada de bolsas, discutiendo con T por teléfono. Cuando me choqué con alguien.
-¿Anna?-Preguntó un L sonriente. Yo colgué el móvil.
-No, me llamo M.
-Oh, perdona, te había confundido con alguien. Me llamo L
-¿Que eres mi nuevo vecino?
-Si, creo que si.- L puso su mirada en mi teléfono móvil.
-Pelea con mi novio. -Dije levantando el teléfono.
-Sobre que, si puedo preguntar.
-Pues sobre la vida, el futuro. Él lo quiere todo, además no me deja libertad de movimiento, tiene un plan
-¿Y tu no lo quieres?- Preguntó.
-No se lo que quiero.- Respondí, contándole a un todavía desconocido L.
-Bueno, eso no es cierto. Quieres lo que todo el mundo quiere...
-¿Que? -Dije sonriendo. -¿Qué eres un extraño misterioso que tiene todas las respuestas?
-Hmmm,-,sonrió L. -Bueno, solo digamos que he estados por aquí mucho tiempo. He aprendido algunas cosas.
-Entonces, L... Dime. ¿Que es lo que quiero?
Se acercó a mi y me dijo:
-Quieres un amor que te consuma. Quieres pasión y aventura, e incluso un poco de peligro.
Me quedé callada, y recuerdo que en ese momento, todo lo que pensé fue que ese chico que se había cruzado en mi vida podría ser alguien importante.
Y así fue, L y yo salimos juntos de la terminal del aeropuerto. El sol brillaba fuera, nos montamos en el descapotable de L y nos dirigimos a mi casa... me di cuenta que la vida nos ofrecía un nuevo comienzo...
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