viernes, 18 de mayo de 2012

PARTE 54.SAL DE MI CASA




-... ¿Qué te pasa?- Me preguntó L.

-...

Me quedé mirando fijamente hacia él, no sabía cómo reaccionar, solamente me quedé callada mirándole a los ojos.

L volvió a preguntarme quién estaba al otro lado de la línea, y cuando se llevó el auricular del teléfono a la cabeza para ver quién era, habían colgado.

Me cogió de los brazos y comenzó a zarandearme, comenzó a gritar y mirandome a los ojos me preguntó de nuevo:

-M. dime quién demonios era.

Yo me quedé allí, de pie. Nada salía de mi boca. Me había bloqueado. Y comencé a sentir, como aquel abalorio del doble infinito hacía pesar la pulsera que L me había regalado. Me senté en la butaca azul que había en mi salón.

Levanté la vista y le dije con frialdad:

-Era Anna, tu novia.

La cara de L se rompió al darse cuenta de todo. Se agachó , me cogió de las manos y me dijo:

-M... deja que te explique...

-Sal de mi casa, le respondi. Ahora.

Encendí un cigarrillo y miré por la ventana París. Cuando miré hacia mi puerta, L se había ido, llevándose mi corazón...

No hay comentarios:

Publicar un comentario